viernes, 10 de junio de 2016
29 años sin saber quién robó las manos de Perón.
Hace 29 años se cometía un crimen aberrante, en plena democracia y bajo el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín: El robo de las manos de Perón.
Muchas fueron las cosas que se dijeron, alrededor del suceso. No dejaron escapar la oportunidad, los imbéciles de siempre o los desinformados útiles a toda estupidez que se dice contra la figura del tres veces presidente argentino.
Lo único concreto fue que no solamente nunca se pudo saber nada sino que además sucedieron cosas muy siniestras en torno de este caso.
Los jueces Jaime Far Suau y Carlos Zunino tomaron la causa. El primero murió en un accidente cuando manejaba un auto sin frenos que posteriormente apareció totalmente quemado. El segundo fue baleado en un "intento de robo".
Uno de los serenos del cementerio apareció muerto luego de una salvaje golpiza, una mujer que iba a llevar flores, permanentemente a la bóveda del General, fue muerta al ser atropellada por un auto que huyó sin dejar rastro y el comisario Juan Ángel Pirker fue hallado muerto de un supuesto "paro cardíaco". Obviamente de estos hechos nunca mas se supo nada.
No tardaron en aparecer los idiotas que hablaron de cuentas en suiza o de miles de estupideces mas. La cuestión fue que jamás se supo y aunque duela aceptarlo, el cadaver del líder del Justicialismo quedará incompleto eternamente.
Poco antes de morir Ramón Landajo, el fiel secretario privado de Perón dejó un dato mas que interesante y no menos escalofriante. Al ser consultado de como hizo Perón para volver en 1973 a la presidencia dijo, entre otras cosas: "... tuvo que pactar con medio mundo para poder hacerlo, hasta con la masonería. Le prometió a Licio Gelli (gran maestre de la logia) el Ministerio de Obras Públicas, y como no lo cumplió, después le cortaron las manos. Era un ritual heredado de la masonería inglesa."
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#JABADLUBAVITCH
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